Camino
por una plaza comercial, y encuentro a mi paso a muchas mujeres, con los senos
fuera de lugar: algunos caídos
como canicas en calcetín,
otros bailando al ritmo del caminar de su dueña,
unas mostrando doble seno, otras más,
con gorditos en la espalda y parte
de la axila, pezones bizcos, fuera de lugar o peleados, cada uno viendo para su
lado; brasieres fuera de línea
entre el frente y la parte trasera de la espalda, mucho busto, poco busto…
senos operados y colocados arriba
de su posición
natural, senos operados en desproporción
al cuerpo de su dueña;
en fin, el paisaje es muy variado
y confirma las estadísticas
que dicen que el 70% de las mujeres no usan la talla correcta de sostén.
¡70%! Es un porcentaje muy alto, pero fuera del número que es
alarmante, las consecuencias para
la salud y bienestar de las mujeres que los mal usan, son dolorosas y con
resultados visibles en toda su figura. Una mala talla y un inadecuado modelo,
nos puede deformar el busto, provocar dolor de espalda y hombros, así como un
desequilibrio en la figura. ¿Sabían que el busto en su lugar, nos puede marcar
cintura y un talle mas largo? Y por el contrario , un busto fuera de lugar, ¿nos puede
hacer ver gordas, chaparras, sin cintura, en pocas palabras, menos estilizadas?
¿En pleno siglo XXI, y todavía no
podemos estar en paz con nuestros sostenes? Si estuviéramos en la
Edad Media lo comprendería, pero en
pleno siglo XXI, con tanta tecnología a nuestro alcance ¿y que no la
aprovechemos? A lo largo de la historia esta pieza de ropa interior, ha pasado
por innumerables cambios, con sufrimiento femenino de por medio ¿que no sufrimos por mantenerlos en su lugar? ¡Despertemos! Veamos todo lo que esta valiente prenda ha tenido que sufrir a lo largo de sus miles de vidas.
Se dice que
se inventó en año 2,500 AC, en la Isla de Creta en Grecia. Empezó siendo un
corsé, con varillas metálicas y
cordones, que tenían como objetivo reducir la cintura de las mujeres y
levantar el busto "naturalmente" pues éste quedaba
recargado en el metal; ¿se podrán imaginar el sufrimiento de la mujer aprisionada
por metal todo el día?; de ahí, las mujeres “deportistas” de la
antigua Grecia, lo tomaron como base para hacerse un “brasiere
deportivo”, con telas más suaves
que se enredaban en los hombros y talle para detener sus senos sin cubrirlos,
al momento de hacer alguna actividad. En la Edad Media, las mujeres usaban brasieres metálicos para
levantar, separar y mantener todo en su lugar de una forma mas rígida,
yo diría súper rígida, ¡que
martirio!
La forma
que conocemos hasta el momento, no apareció , sino
hasta el siglo XIX, donde podemos reconocer un brasiere por su forma, con
objetivos diferentes, ya que en los años veintes
estaban de moda los senos muy pequeños y planos, mientras que en los años treintas
lo “in” eran senos puntiagudos, los cuales se quedaron
durante dos décadas más. Pero no fue sino hasta 1935, con la invención del
nylon, cuando la producción masiva de los brasieres inició, junto con
las medias de nylon tan famosas y codiciadas, pues eran escasas y carísimas. Sin
embargo, cuando la primera Guerra Mundial inicio, se suspende la fabricación de la
ropa con nylon, pues este se
reservaba para materiales bélicos .

A partir de este invento, se jugó con la creatividad para perseguir varios objetivos en las maneras de moldear los senos con diferentes tipos de formas y materiales: puntiagudos, aplanados, levantados y separados, juntos de nuevo, con forma de “bala”, inamovibles, así hasta que poco a poco se fue redondeo, encontrando por fin su forma ideal inspirados por Marilyn Monroe : la redondeada, ¿por qué buscaron tanto, si es la forma natural del busto?
En esta
misma década, todo este avance en el diseño del sostén, se interrumpió un corto
tiempo con el movimiento hippie, donde los senos volvieron a ser libres, ya que
veían en el brasiere una prenda de opresión, así que se
tuvo un receso, hasta que la libertad de los senos sin control, se acabó por
presiones sociales y se volvió al brasiere.

La moda ha jugado un papel determinante a lo largo de los años, siendo más presente en los ochentas, donde modelos como Cindy Crawford, pone de moda las figuras atléticas y se introducen al mercado brasieres con relleno; mientras en los noventas otra vez se mueve la moda a los senos pequeños y no voluptuosos, como el de Kate Moss, dando así entrada a los brasieres de materiales ultraligeros y de forma natural.
En la actualidad, la moda vuelve a los senos grandes, tanto que se recurre a cirugías estéticas para agrandarlos. Sin embargo, para las mujeres que no van con las cirugías , los fabricantes inventan el “Push up” que por medio de un relleno en la copa y un levantamiento a través del material de la misma junto con los tirantes, da la impresión, de estar bien dotada de esta área .

Y por si alguien tiene dudas de que esta prenda ha llegado lejos, ahora la encontramos a plenitud, en total liberación , pasándose tímidamente del interior al exterior, con modelos tan bonitos y bien pensados, que salen coquetamente de las prendas, ya sea por enfrente mostrando una planeada y sexy parte de la copa, con algún encaje, color y estampado o bien, saliendo por medio de los tirantes que también muestran un diseño especial, coordinando con la camiseta o blusa de su dueña, como gritando su victoria, su presencia, después de estos miles de años de ocultarse púdicamente.
En la próxima... Síntomas de un mal brasier.... ¿Traerás uno puesto?

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